¿Cómo ayudar a una persona con ansiedad?

Escuchar, validar y preguntar puede ayudar.


Si bien, el sentir un poco ansiedad es algo natural y bastante normal en algunas situaciones (como lo es una ruptura relacional, o estrés económico), puede cambiar cuando la vida de esta persona está siendo perjudicada por dicho cuadro ansioso por algún tiempo prolongado, es decir una semana por lo menos. Y es por eso que en esta situación, surge la interrogante sobre cómo asistir a un ser querido para superar este proceso de vida. A continuación se mostrarán algunas pautas que pueden ser de ayuda, al integrarlas en el contexto que se vive:

Considere cómo acercarse a la persona:



Es crucial adaptar la forma en que nos dirigimos a alguien dependiendo de la relación que tenemos con esa persona. La comunicación con un amigo o colega difiere de la que tenemos con un cónyuge, padre o hijo. Evalúe la naturaleza de la relación y elija el enfoque más efectivo. ¿Será receptiva la persona o se mostrará a la defensiva? El objetivo es que su acercamiento sea bien recibido. Es normal que la persona responda de manera defensiva, ya que puede estar asustada o con miedo, recordemos que la ansiedad nace de dicha emoción. En caso de que sea así, podemos validar su emoción, respetar su espacio pero rectificando el apoyo.


Realice preguntas:



Comience por indagar sobre cómo se siente la persona. Es común recibir respuestas como "estoy bien", por lo que debe estar preparado para lo que sigue. Puede preguntar si está seguro porque ha notado comportamientos como falta de comunicación, agitación o problemas de sueño, Si a pesar de esto la persona se mantiene en la misma postura, puede ser útil rectificar que estamos disponibles para ofrecer apoyo en caso de que lo necesite.

Practique la escucha activa:



En ocasiones, lo que más necesita su ser querido es alguien que lo escuche. Evite interrumpir y resistirse a actuar como un profesional de la salud. Sea consciente de su lenguaje corporal, escuche atentamente y brinde apoyo emocional. Es de suma importancia no juzgar lo que piense y validar.


Valide los sentimientos:
Dando seguimiento al punto anterior, es fundamental explicarle a su ser querido que sus sentimientos son normales. Todos experimentamos ansiedad en algún momento. Comparta con su ser querido que usted también ha experimentado ansiedad y comprende lo difícil que puede resultar. Recordemos nuevamente que validar los sentimientos de la otra persona es esencial; evite minimizarlos.

Ofrezca recursos:
Esté preparado para proporcionar a su ser querido información sobre recursos disponibles, como nombres y números de contacto de médicos, terapeutas o clínicas de salud comunitarias, en caso de que la persona esté lista para buscar ayuda profesional.

Evitemos decir que se calme
En este punto estamos rectificando la validación y la importancia de no juzgar, ya que si hablamos de calmar la emoción, estaríamos restándole importancia a la escucha activa, al desahogo o incluso generar frustración a la persona con ansiedad, pues en ese momento no existe claridad en el pensamiento, puede que nuestra intención sea ayudar, pero puede ser incómodo para la persona afectada.

Seguimiento:
Tras el diálogo, se recomienda mantener una comunicación regular, ya sea diariamente o cada dos días, con su ser querido para dar seguimiento a su situación. Es conveniente indagar si ha contactado a algún profesional y, en caso contrario, motivarlo a dar ese paso, si es que la persona se siente preparada.

En conclusión, es de suma importancia conocer a fondo la ansiedad, ya que nos ayuda a saber cómo prevenirla, como manejarla y evitamos la propagación del estigma, conocer sobre este tema nos beneficia para apoyar a nuestros seres queridos e incentivarlos a iniciar algún tipo de intervención psicológica, en caso de ser necesario, además de brindarle ese acompañamiento.