
Si bien, el sentir un poco ansiedad es algo natural y bastante normal en algunas situaciones (como lo es una ruptura relacional, o estrés económico), puede cambiar cuando la vida de esta persona está siendo perjudicada por dicho cuadro ansioso por algún tiempo prolongado, es decir una semana por lo menos. Y es por eso que en esta situación, surge la interrogante sobre cómo asistir a un ser querido para superar este proceso de vida. A continuación se mostrarán algunas pautas que pueden ser de ayuda, al integrarlas en el contexto que se vive:


Valide los sentimientos:
Dando seguimiento al punto anterior, es fundamental explicarle a su ser querido que sus sentimientos son normales. Todos experimentamos ansiedad en algún momento. Comparta con su ser querido que usted también ha experimentado ansiedad y comprende lo difícil que puede resultar. Recordemos nuevamente que validar los sentimientos de la otra persona es esencial; evite minimizarlos.
Ofrezca recursos:
Esté preparado para proporcionar a su ser querido información sobre recursos disponibles, como nombres y números de contacto de médicos, terapeutas o clínicas de salud comunitarias, en caso de que la persona esté lista para buscar ayuda profesional.
Evitemos decir que se calme
En este punto estamos rectificando la validación y la importancia de no juzgar, ya que si hablamos de calmar la emoción, estaríamos restándole importancia a la escucha activa, al desahogo o incluso generar frustración a la persona con ansiedad, pues en ese momento no existe claridad en el pensamiento, puede que nuestra intención sea ayudar, pero puede ser incómodo para la persona afectada.
Seguimiento:
Tras el diálogo, se recomienda mantener una comunicación regular, ya sea diariamente o cada dos días, con su ser querido para dar seguimiento a su situación. Es conveniente indagar si ha contactado a algún profesional y, en caso contrario, motivarlo a dar ese paso, si es que la persona se siente preparada.
En conclusión, es de suma importancia conocer a fondo la ansiedad, ya que nos ayuda a saber cómo prevenirla, como manejarla y evitamos la propagación del estigma, conocer sobre este tema nos beneficia para apoyar a nuestros seres queridos e incentivarlos a iniciar algún tipo de intervención psicológica, en caso de ser necesario, además de brindarle ese acompañamiento.
